Querido vecino…

A más de uno le gustaría resolver la razón misteriosa que lleva a tu vecino a hacer ciertas cosas en su casa que nos molestan, ¿un poco?. Puede incluso pasar que a veces seamos nosotros mismos “ese vecino” y no nos demos cuenta.

Pues en este post no vamos a desvelar las razones porque eso sigue siendo un misterio, pero vamos a detallar esos perfiles de “queridos vecinos” para reconocerlos o para evitar acabar siéndolos. Sigue leyendo.

 

1. El taladros

Es ese querido vecino que sabe que te has quitado la alarma del sábado, porque tienes derecho completo a no madrugar, por eso mismo: porque es SÁBADO. Y entonces llega él, puntual como un clavo a las 9 de la mañana a clavar clavos. Clavos o martillazos o lo que sea que se encuentre. La cuestión es que se pasa con el taladro semanas que no sabes si está montando un armario o derrumbando la pared entera con un taladro.

2. El flamenco

Este querido vecino es el que se pone a limpiar, ordenar, pasear, o lo que sea que haga por su casa pero con los tacones más sonoros. A ser posible, si es un talón de punta gorda mucho mejor porque así el efecto tiene mayor eco y el de abajo lo oye mucho mejor.

3. El zoo

El querido vecino que animal que ve animal que se lleva para su casa. Luego cuando duermes empiezas a escuchar ruidos sospechosos que te hacen esconderte debajo de las sábanas. Entonces recuerdas que es el gato rascando el sofá, el sofá o cualquier otro tipo de mueble que no sea un rascador. Porque los datos científicos demuestran que a los señores gatos nadie les va a decir lo que tienen que rascar y lo que no. Y mientras tanto el loro cantando la canción de pa’ fuera lo malo. Todo un acting.

4. Los batallitas

Nunca habéis escuchado un ¿“ya están otra vez discutiendo los de siempre”?. Pero es que lo peor no es que discutan sino de qué. Que si te has pasado con la sal, ya no vuelves a cocinar, que si a ver si te enteras ya de cómo funciona la lavadora que me estás descoloriendo la ropa. Que si baja la voz que parece que estás sordo, que si deja de poner a lavar la ropa que tienes limpia. Pues eso, una batalla de par de narices que a ver quién aguanta más si ellos o tú.

5. El paseítos

Hay vecinos que se entretienen con Netflix y luego están los que se entretienen moviendo muebles. Todo un lujo para cuando estás en casa casi en nivel ZEN y llega este con  su arsenal y empieza a mover de adelante a atrás y vuelta a empezar. Ah, y la hora es indiferente, esto sucede cuando a esa persona le apetezca, así de simple.

Pues bien, si reconoces a alguno de estos perfiles o crees que puedes convertirte en uno de ellos estaría bien recomendar Eelp como la solución a cualquier vecino complicado.

Un manitas para mover muebles o montarlos, servicios de limpieza que van sin tacones, cuidado de animales e incluso gestión de trámites de divorcio. Todo un lujo para tu descanso o el de los demás.

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